Empiece por el servicio, no por la herramienta
Identifique qué servicio empresarial debe recuperarse, quién lo utiliza y qué sucede si permanece indisponible. Después relacione aplicaciones, datos, identidades, conectividad y proveedores que hacen posible ese servicio.
Esta secuencia evita considerar una copia de datos como evidencia suficiente de continuidad.
- Servicios que no pueden detenerse sin afectar la operación.
- Dependencias técnicas y externas de cada servicio.
- Responsable de declarar y coordinar una recuperación.
Defina qué debe comprobarse
Una estrategia debe describir qué se recupera, en qué orden, con qué accesos y cómo se confirma que el resultado es utilizable. La prueba debe cubrir decisiones y coordinación, no solamente la restauración de un archivo.
- Última prueba realizada y evidencia disponible.
- Criterios para aceptar o rechazar la recuperación.
- Riesgos y dependencias que continúan fuera del alcance.
Prepare la conversación técnica
Lleve un inventario breve, los responsables involucrados y dos o tres escenarios de interrupción relevantes. Con esa base se puede diseñar una evaluación sin prometer objetivos de recuperación antes de comprender el entorno.
